Cantar no es abrir la boca
Por: María De Jesús Bojórquez Bartolini
Cantar no es solo abrir la boca y ya, incluso ser afinado no es suficiente. Saber cantar va mucho más allá de tener linda voz; tampoco es una competencia para ver quién alcanza las notas más agudas del piano (aunque la mayoría de la gente se impresione por eso), pero si el cantante no sabe interpretar, no sirve de nada vocalizar con la C8 de la quinta octava.
Hoy en día cualquiera se cree artista, cualquiera canta de manera “profesional”. De influencer se pasa a ser cantante y eso por decir lo menos es decepcionante para las personas que sí se han preparado por años para ejecutar con buena calidad a través de la voz. Para entender lo que dice en el párrafo anterior: cantar no es solo abrir la boca y ya.
El talento nace o se hace, sin embargo aunque se nazca con el don se tiene que estudiar. Si vas al gimnasio, para ganar masa muscular necesitas ejercicio y una dieta que te ayude a crecer o mantener alguna parte del cuerpo. Lo mismo pasa con los músculos de la garganta (cuerdas vocales): vocalizas y afinas; las cuidas y tendrás más años para cantar.
Cualquiera puede aprender a hacerlo y quienes nacen con la habilidad natural, la pueden mejorar. A pesar de que Yuridia nació con una voz privilegiada, con buena técnica y versatilidad, sus cuerdas vocales han madurado y por tanto, su timbre suena un tanto diferente; sin embargo sigue siendo una de las mejeros voces que tiene México en las nuevas generaciones. En un punto de su carrera se evidenciaba el desgaste, pues se notaba que no vocalizaba y no tenía la dieta apropiada para sus cuerdas. Hoy en día ya no es así y suena más saludable, aunque en muchas ocasiones aparecen los rastros de los malos hábitos que solía tener, pues le quedan secuelas y muy probablemente llegue a sonar limitada por la misma madurez.
Por lo regular los niños tienden a ser muy agudos aunque durante su desarrollo el rango va cambiando. Incluso cuando son adolescentes sale mucho el famoso “gallo” (es totalmente normal). Si esta persona no se prepara, a la hora del cambio vocal puede ser que ya no alcance esas notas o le sea muy difícil. Luis Miguel muy probablemente no puede cantar “La Malagueña” como lo hacía de niño; si lo hace, tal vez lo logra por experiencia pero con un registro más moderado.
Para cantar se utilizan las cuerdas vocales, laringe, faringe, nariz, epiglotis y bandas ventriculares; antes se creía que el estómago formaba parte del proceso y que se tenía que apretar el diafragma. En el mundo de la música se estudia y se actualiza tal como lo hace la ciencia y se ha descubierto que el estómago no tiene ningún papel relacionado con cantar correctamente. No se necesita endurecer la panza para alcanzar un agudo y tampoco se “activa el diafragma” ya que este siempre está activo. Lo que se necesita son ejercicios de respiración y el diafragma se involucra en este caso; se necesita afinación pues se vocaliza con diferentes notas para mejorar la técnica y ampliar el rango vocal; también se desarrolla el oído y este es de suma importancia para poder afinar y respetar el tempo.
La vocalización, además de que ayuda afinar, sirve para calentar los músculos. Así será mucho más fácil entonar durante una jornada, por eso todos los que se dedican a la música como carrera o son aficionados, deben tener el hábito de calentar la voz y jugar con diferentes tonos para tener control.
También se desarrollan diversos estilos para encontrar el sello personal. Cada género tiene su esencia y sus técnicas particulares. Un buen cantor puede cantar o interpretar en cualquier género.
La técnica característica del mariachi es el vibrato y voz de pecho a falsete constante; es muy raro que un cantante en este género haga “mix voice” (combinación de voz de pecho y voz de cabeza, para alcázar notas altas); a veces hasta el “belting” (voz de pecho preparada para cantar agudo) no es perdonado. En la música de banda es muy común el “twang” y si el cantante no está muy preparado canta con la nariz.
Para el rock tenemos el “growl” o “raspy fly” (voz ronca), la cual si no se ejecuta correctamente puede lastimar las cuerdas al grado de perder la voz. El pop (el género más universal en la música) no tiene una técnica en específico pero sí es en el que más se utiliza la voz de silbido al estilo de Mariah Carey.
En el jazz están las inflexiones para cambiar el tono sin cambiar la tonalidad, es decir, se hace una modulación. Al Rhythm & Blues lo caracterizan sus melismas. En la salsa comúnmente se usa voz de pecho, cabeza y garganta (usar solo la garganta no es saludable), por lo regular es lo mismo para la bachata y merengue; lo característico de estos tres géneros es el ritmo y el “sabor” que se trasmite.
En el reggaetón hay técnicas mal usadas o solo no las hay. El rap es diferente, se necesita mucho control en la respiración. A pesar de la carencia de afinación en el reggaetón, no cualquiera puede hacerlo porque para lograrlo (en ambos géneros) se necesita “flow”. Y eso, no cualquiera.
Hay muchas técnicas, sí, es lo principal, sin embargo la otra parte es la interpretación. Por medio de la canción se cuenta una historia, mala o buena, pero se tiene que hacer. El término coloquial “hacer el amor al escenario” se refiere a cantar e interpretar y hacer sentir al público; muchas veces se perdonan las desafinaciones o la audiencia no lo nota porque se contó bien la historia.
Paquita la del Barrio no tiene la mejor voz, incluso desafina y sus técnicas no son buenas, sin embargo, se le perdona porque la gente le cree la historia a través de lo que canta. Lo mismo pasaba con Chavela Vargas o Lupita D’Alessio (de quien dicen que no canta y grita) y es que hasta para gritar se necesita técnica. D’Alessio lo que hace es un “belt” con mucho sentimiento. Es por eso que se les llama intérpretes: tal vez no tengan la mejor ejecución, pero sí la mejor historia.
Pasa lo mismo con los cantantes de bachata, merengue o rock. A los cantantes del mariachi se les reconoce como interpretes en su mayoría: ellos sí saben “hacer el amor” con la música porque cuentan historias de manera muy afinada y nata, aunque no muchos son referentes.
En la dinastía Aguilar se cuenta con grandes voces: barítonos, mezzosoprano, soprano, sin embargo las nuevas generaciones no interpretan correctamente. Flor Silvestre para muchos no tenía la mejor voz pero para otros era única; sabías que ella cantaba cuando la escuchabas. Tenía un registro vocal impresionante y sus interpretaciones eran creíbles.
¿Qué pasa con sus nietas? En el caso de Majo Aguilar su voz es muy parecida a la de su abuela pero es muy débil vocalmente y desafina. Eso le puede pasar a cualquiera, hasta llega a ser normal, pero no en un concierto completo. A pesar de que intenta interpretar, no logra hacerlo para ser referente del género. Angela Aguilar es diferente, ella es el ejemplo de evolución vocal, su rango se ha ampliado gracias a su preparación; cumple con voz de pecho y falsete. Por otro lado, no tiene cuerpo para el mariachi, se escucha muy popera y tiene escasez de vibrato para cantar dicho género.
Angela tiene nula interpretación, nunca ha contado una historia real para llegar al público. Eso se puede arreglar ya que también se trabaja y se aprende actuar. Claro que es mucho más fácil cuando vives experiencias y luego las cantas, pero también se empieza de cero, se pule y las gritas a través de las personas que sí vivieron el suceso; sabrás empatizar para llegar a ellos y al público. Esto sucede en cualquier género.
El estilo de cada cantante es vital, es lo que te hará destacar, obviamente sin perder la técnica de cada género. Tal vez por eso pegan los cantantes del reggaetón o los de corridos tumbados; no hacen suficiente pero tienen estilo y esa es su interpretación. Son contados los cantantes de estos géneros que pueden cantar fuera de su zona, que sí estudiaron o que tienen el “talento” aunque no los dominen todos. Como ejemplo está Natti Natasha, Don Omar, Ken-Y, Becky G, Farruko, María Becerra, entre otros. Por lo general, las nuevas generaciones del reggaetón sí vienen preparadas vocalmente y en el caso de la generación pasada son contados. En el mundo de los corridos tumbados está Xavi.
El estilo lo define cómo se juega con la voz: Selena y su vibrato caprino, Belinda y sus falsetes, Adam Levine y la voz de cabeza, Beyonce y el growl, Christina Aguilera y los melismas; Julión Álvarez con su vaivén de notas, Cristian Castro por sus despampanantes agudos y por supuesto el sentimiento que le ponen todxs los mencionados.
Muchas veces el estilo no es saludable, hay gente que quiere cantar como Eros Ramazzotti. Él usa twang en todas sus canciones, lo hace de manera correcta, los demás lo hacen desde la nariz, lo cual probablemente les afecte en el futuro. El estilo de Shakira es diferente gracias a su voz, letras y bailes, sin embargo su estilo o técnica es perjudicial para la salud vocal. Engolar la voz es peligroso, tensa los músculos. A Shakira le llevo a una operación de las cuerdas.
Para cantar hay que estar relajados y hacer la ejecución correcta; es cuestión de mucho trabajo y práctica. Carin León hace ver que llegar a agudos sin problemas técnicos parezca fácil.
Antes hablábamos de los hábitos y la dieta; si la voz ya madura, entonces hay que cuidarla para conservarla. Los gases, vinagre, humo, drogas, alcohol son muy malos para las cuerdas. Imagina drogarte, alcoholizarte, fumar constantemente y aparte no descansar la voz, trabajar de forma excesiva vocalmente hablando, etcétera. Así, llegarás al punto de no poder ni hablar. Es la historia del gran José José.
Ahora le pasó a Miguel Bosé. No se sabe cuáles eran las condiciones para que llegara a a ese punto. La voz se deteriora por juntar o accionar solo una de las anteriores razones. La voz también necesita descanso. Hay que tener en cuenta que llegará un punto en el que tal vez no podrás cantar; son temas biológicos, por eso se tiene que cuidar para llegar hasta donde más se pueda.
Un ejemplo muy actual de deterioro por la edad y tal vez falta de descanso, es Alicia Villareal. Su voz es más apagada y batalla con los agudos aunque ella es una soprano ligera. A Alex Syntek le ha pasado igual, en vivo siempre desafina. Juan Gabriel fue privilegiado, siempre cantó con mucha potencia y cada vez mejor.
Cantar no es solo abrir la boca y ya; es tener técnica, pasión, estilo, interpretación, presencia en la voz, conocer tus limites, empatizar, hablar con el cuerpo y la mirada, escuchar; tener experiencia, actuación, bailar, práctica, entrenamiento, sentimientos, disfrutar lo que haces. Tener respeto, seriedad y disciplina. Eso es cantar.


