Luego de la gradual incorporación de la tecnología digital a la vida cotidiana, exaudiencias es el término con el que nos referimos a las personas que antes leían y ahora escriben y publican un blog o plataforma; que antes miraban televisión y ahora graban y producen audio, video, fotografía, etcétera. La expresión surge en referencia a Dan Gillmor cuando en su libro Nosotros los medios, periodismo de base de la gente para la gente (2004), escribe acerca de los cambios y beneficios que Internet traería para la prensa, la sociedad y la democracia:
Pero esta vez estaba sucediendo algo más profundo: las noticias las producían personas comunes y corrientes que tenían algo que decir y mostrar, y no únicamente las organizaciones de noticias “oficiales” que tradicionalmente habían decidido cómo sería el primer borrador de la historia. Esta vez, el primer borrador lo estaba escribiendo la antigua audiencia. Fue posible (era inevitable) gracias a las nuevas herramientas de publicación disponibles en Internet. Otro tipo de información surgió durante esas horas y días espantosos. A través de correos electrónicos, listas de correo, grupos de chat, diarios web personales (todas fuentes de noticias no estándar) recibimos un contexto valioso que los principales medios no pudieron o no quisieron proporcionar. Éramos testigos (y en muchos casos éramos parte de) el futuro de las noticias (…)
Esta evolución –del periodismo como conferencia al periodismo como conversación o seminario– obligará a las diversas comunidades de interés a adaptarse. Todos, desde los periodistas hasta las personas que cubrimos, nuestras fuentes y la audiencia anterior, deben cambiar sus costumbres. La alternativa es más de lo mismo…
La antigua audiencia tiene el papel más importante en esta nueva era: deben ser usuarios activos de las noticias, y no meros consumidores. La Red debería ser aliada del pensamiento y los matices, no un amplificador de reacciones viscerales. Una ciudadanía informada no puede quedarse quieta esperando más de lo mismo. Debe exigir más y ser parte de una conversación más amplia. Perderemos mucho si esto no ocurre.
Un par de años después, en el 2006, Jay Rosen retoma la expresión cuando publica en su blog PressThink, el que se conoce como el manifiesto de las exaudiencias. El contexto es el debate entre la crisis de credibilidad del periodismo tradicional y el reconocimiento gradual del periodismo ciudadano como alternativa, al que Rosen define: “Cuando las personas antes conocidas como la audiencia utilizan las herramientas periodísticas que tienen a su alcance para informarse unos a otros, eso es periodismo ciudadano” (en Espiritusanto y Rodríguez, 2011).

Las personas antes conocidas como la audiencia
Jay Rosen (junio 27, 2006)
Las personas antes conocidas como la audiencia queremos informar a los medios de comunicación de nuestra existencia y sobre un cambio de poder que acompaña al cambio de plataforma del que todos han oído hablar.
Piensen en los pasajeros de un barco que ahora tienen su propio bote. Los lectores que escriben. Los espectadores que tomaron una cámara. Los oyentes antes aislados que con un mínimo esfuerzo pueden conectarse entre sí y obtener los medios para hablar al mundo, por así decirlo.